Hemos identificado las tres mayores preocupaciones de nuestros compañeros hoteleros. A continuación las enumeramos:
Calidad La calidad es limpieza, es orden, un buen mantenimiento, una buena presentación, un trato cordial, una atención personalizada. Es saber gestionar las quejas, es adelantarse a las peticiones de los clientes, es superar las expectativas… Es el conjunto de detalles que hacen que el cliente se sienta en nuestro establecimiento mejor que en casa y que prefiera volver a elegirnos frente a los demás si tuviera que visitar de nuevo el mismo destino. Ventas Para un hotel, una habitación sin vender es una venta perdida e irrecuperable. Podríamos ejemplificarlo coma una joyería que tuviera que tirar a la basura todas aquellas joyas que no se han podido vender en el día. Ocasionaría una pérdida importante monetaria, la misma que pierde el hotel por no vender un día su habitación. He aquí la gran importancia del papel del Revenue Manager, quien después de analizar el mercado, el entorno y tener en cuenta las ventajas y debilidades de nuestro establecimiento, determinará la tarifa más óptima para garantizarnos la mayor venta posible de habitaciones según la temporada y día y poder conseguir un mayor RevPar.
